Sunday, August 15, 2010

"La paradoja de la lata cerrada"

El otro día estabamos almorzando en una sede social, que consta de varias opciones en el menu, pero la bebida tiene un valor aparte.
Para acompañar nuestra seleccion alimenticia, pedimos dos latas de gaseosa dietética. Era un día particularmente frío, y la verdad no teniamos tanta sed como pensabamos, así que compartimos una lata de bebida, y la otra la guardamos para otra ocasión... específicamente se la llevo mi pareja.
El punto es que después de un par de días ibamos camino a visitar a un familiar y me dio sed. Ante mi sorpresa, mi pareja saco la misma lata de bebida que habíamos guardado en ese almuerzo. Me sorprendió que aún no la abriera, por lo cual no pude evitar preguntarle el porque, la respuesta , a parte de ser graciosa me recordo al gato de schrodinger.
¨No abro la lata, porque al tenerla, estoy sediento y saciado al mismo tiempo, si la llego a abrir estaré saciado y luego sediento nuevamente¨.